Las calabacitas a la mexicana son una guarnición flexible: puedes servirlas con frijoles, junto a un plato principal o dentro de una tortilla. La diferencia entre una mezcla firme y una muy blanda suele estar en el corte y en el tiempo que pasan sobre el fuego.
Ingredientes para dos o tres porciones de acompañamiento
- 2 calabacitas medianas en cubos.
- 2 jitomates medianos picados.
- ½ taza de granos de elote ya cocidos.
- ¼ de cebolla picada.
- 1 diente de ajo picado.
- 2 cucharaditas de aceite.
- Cilantro, pimienta y sal al gusto.
- Chile picado, opcional.
Si el elote es congelado y requiere cocción, cocínalo siguiendo el envase antes de incorporarlo, o ajusta el procedimiento para que termine completamente cocido. Si es de lata, escúrrelo y revisa la sazón antes de añadir sal.
Preparación
- Calienta el aceite en una sartén amplia. Cocina la cebolla hasta que comience a ablandarse.
- Agrega el ajo y después el jitomate. Mueve para evitar que el ajo se queme.
- Cuando el jitomate haya soltado jugo, incorpora la calabacita y mezcla para cubrirla ligeramente.
- Cocina a fuego medio, moviendo de vez en cuando. Si la sartén se seca antes de que la calabacita esté lista, añade un poco de agua.
- Agrega el elote cocido y continúa hasta que la calabacita esté tierna pero conserve su forma.
- Ajusta la sazón y termina con cilantro fuera del fuego.
Cómo evitar una guarnición aguada
Corta los cubos de tamaño parecido para que se cocinen a la vez. Una calabacita en piezas diminutas se deshace mientras los trozos grandes siguen firmes. Tampoco hace falta añadir caldo de entrada: el jitomate y la propia calabacita aportan líquido.
Si prefieres un acabado seco, cocina destapado y evita saturar la sartén. Si te gusta una versión caldosa, agrega líquido poco a poco y sírvela en un plato hondo. Ambos resultados son válidos; lo importante es elegir la textura que quieres.
Tres formas de aprovecharla
- Sirve junto a frijoles cocidos y tortillas para una comida sencilla.
- Úsala como relleno de una quesadilla, escurriendo primero el exceso de líquido.
- Incorpórala a una sopa ya preparada y calienta bien toda la mezcla.
Si sobra, refrigera pronto en un recipiente cerrado. Para recalentar, utiliza una sartén a fuego moderado y mueve con cuidado. Cocinar una gran cantidad solo vale la pena si tienes previsto cuándo la vas a consumir.
Organiza sin complicar
Una guarnición repetible ayuda a resolver el componente de verduras de diferentes comidas. Puedes variar el plato principal y mantener esta preparación como base, ajustando la porción a lo que sirvas junto a ella.
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Receta editorial con imagen ilustrativa.


