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Equipo SYNCA fit · 29/09/2026

Calabacitas rellenas de arroz y champiñones: cómo hacerlas al horno

Una receta para aprovechar arroz cocido, con trucos para que el relleno no quede aguado y alternativas si no tienes horno.

Calabacitas al horno rellenas de arroz y champiñones

Imagen editorial ilustrativa.

Las calabacitas rellenas permiten convertir un poco de arroz cocido y unas verduras en una preparación diferente. En esta versión, los champiñones se cocinan antes de rellenar para que liberen parte de su agua; así evitas que la fuente termine llena de líquido y que el arroz pierda textura.

Ingredientes para cuatro mitades

  • 2 calabacitas alargadas medianas.
  • ¾ de taza de arroz integral ya cocido.
  • 1½ tazas de champiñones limpios y picados.
  • 1 jitomate mediano picado.
  • ¼ de cebolla picada.
  • 1 diente de ajo picado.
  • 2 cucharaditas de aceite.
  • Orégano, pimienta y sal al gusto.
  • Perejil o cilantro para servir, opcional.

Utiliza arroz que se haya enfriado y refrigerado correctamente si procede de otra comida. Esta receta no sirve para aprovechar arroz que quedó toda la noche a temperatura ambiente.

Preparación

  1. Precalienta el horno a 190 °C. Lava las calabacitas, corta los extremos y pártelas a lo largo.
  2. Retira una parte de la pulpa con una cuchara, dejando paredes suficientemente gruesas para sostener el relleno. Pica la pulpa y resérvala.
  3. Calienta el aceite en una sartén. Cocina la cebolla, añade los champiñones y deja que el líquido que sueltan se reduzca. Incorpora ajo, pulpa y jitomate.
  4. Cuando la mezcla ya no tenga líquido acumulado, añade el arroz, el orégano y la pimienta. Mezcla y prueba la sazón.
  5. Acomoda las mitades en una fuente y distribuye el relleno. Hornea hasta que la calabacita esté tierna al pincharla y el centro del relleno bien caliente; comienza a revisar alrededor de los 25 minutos.
  6. Deja reposar brevemente y termina con las hierbas.

Los detalles que cambian el resultado

No vacíes demasiado: una pared muy delgada se rompe al servir. Si se agujera una mitad, colócala en un recipiente pequeño apto para horno que ayude a contener el relleno.

No uses el arroz crudo: las cantidades y el tiempo están pensados para arroz ya cocido. El agua de las verduras no alcanza para cocer de forma uniforme el arroz seco.

Ajusta al tamaño: las calabacitas grandes tardan más y pueden tener semillas más desarrolladas. Si compras piezas pequeñas, reparte el relleno entre más mitades.

¿Y si no tengo horno?

Corta toda la calabacita en cubos y cocínala en la sartén con las demás verduras. Añade el arroz al final y calienta bien. Obtendrás un salteado, no una calabacita rellena, pero conservarás los ingredientes y evitarás complicar tu comida por falta de equipo.

Para sumar una leguminosa, puedes incorporar algunas lentejas cocidas al relleno y reducir parte del arroz. Si prefieres queso, agrégalo como un complemento elegido, no como requisito para que el plato tenga sabor.

Organízala dentro de tu menú

Sirve la cantidad que se adapte a tu apetito y acompaña según el resto de la comida. Planear qué hacer con las verduras y el arroz antes de comprarlos ayuda a aprovecharlos. Anota si prefieres el relleno más seco, más especiado o con otra verdura; esa información vale más para repetir la receta que intentar que todas tus comidas sean idénticas.

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Propuesta culinaria editorial con imagen ilustrativa.