Los champiñones cambian mucho cuando se cocinan con espacio suficiente: pasan de soltar agua a desarrollar una superficie más dorada. Esa es la base de estos tacos con rajas de poblano. Puedes preparar el chile antes y guardar el relleno por separado para calentar las tortillas al momento.
Ingredientes para cuatro tacos
- 4 tortillas de maíz.
- 250 g de champiñones cultivados, limpios y rebanados.
- 1 chile poblano.
- ¼ de cebolla en tiras.
- 1 diente de ajo picado.
- 2 cucharaditas de aceite.
- Cilantro, limón, pimienta y sal al gusto.
El poblano puede picar incluso si otras veces lo has encontrado suave. Si prefieres evitar esa variación, utiliza pimiento verde o rojo. La receta produce cuatro tacos pequeños; adapta lo que sirves y sus acompañamientos a tu comida.
Prepara el poblano
Asa el chile en un comal, volteándolo hasta que la piel se ampolle. Colócalo en un recipiente resistente al calor y cúbrelo unos minutos. Cuando puedas manipularlo, retira la piel suelta, las semillas y el tallo; corta en tiras. Lávate las manos después de manejar chiles y evita tocarte los ojos.
También puedes usar rajas ya preparadas, siguiendo las instrucciones de conservación del envase. Escúrrelas antes de añadirlas para no acumular líquido en la sartén.
Cocina el relleno
- Calienta una sartén amplia con el aceite. Agrega la cebolla y cocina hasta que comience a suavizarse.
- Añade los champiñones en una capa lo más uniforme posible. Si la sartén es pequeña, trabaja en dos tandas.
- Deja que suelten agua y que esta se evapore, moviendo cuando sea necesario. Evita tapar la sartén si buscas un relleno menos húmedo.
- Agrega el ajo y las rajas. Cocina hasta que todo esté caliente, cuidando que el ajo no se queme. Ajusta la sazón.
- Calienta las tortillas en el comal, reparte el relleno y termina con cilantro y limón.
Cómo completar la comida
Una opción es acompañar con frijoles cocidos, o incorporar parte de ellos dentro de los tacos. Si prefieres queso, elige cuánto agregar y considera el resto de lo que vas a servir. Los champiñones son el ingrediente principal de este relleno, pero no se deben asumir equivalentes en proteína a una porción de carne solo por su textura.
Para una noche con poco tiempo, deja los champiñones limpios y el poblano preparado en recipientes refrigerados. Así la mayor parte del trabajo al llegar será cocinar el relleno y calentar las tortillas.
Errores fáciles de corregir
Relleno aguado: cocina destapado un poco más y espera a que reduzca antes de rellenar. Tortillas quebradizas: caliéntalas antes de doblar y no las dejes secarse sobre el comal. Sabor demasiado picante: elige pimiento en otra preparación; retirar semillas no garantiza que un poblano no pique.
Si sobra relleno, guárdalo refrigerado en un recipiente limpio. Para otra comida puede acompañar arroz ya cocido o un huevo bien cocinado, sin necesidad de comprar ingredientes nuevos.
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Receta editorial con imagen ilustrativa.


